James Watson – Descubriendo el ADN (Parte II)

James Dewey Watson (1928 – ) es un biólogo estadounidense, famoso por haber descubierto junto a Francis Crick la estructura de la molécula del ADN, con la colaboración de Rosalind Franklin y Maurice Wilkins. Por este descubrimiento se le otorgó el Premio Nobel de Medicina.

En el 47′, Watson ingresó a la Universidad de Indiana. Ahí conoció a genetistas y microbiólogos que despertaron su interés por estas ciencias. A los 22 años, completó su doctorado en zoología. Su tesis trataba sobre los efectos de los rayos X en la multiplicación de bacteriófagos. Luego se incorporó a Harvard en 1955.

Posteriormente, durante sus estudios postdoctorales en el Consejo Nacional de Investigación de Copenhague, se interesó por la química estructural de los ácidos nucleicos. Conoció en Nápoles a Maurice Wilkins y desde ese momento centró sus investigaciones hacia el descubrimiento de la química estructural de las moléculas biológicas.

Conoció a Francis Crick mientras trabajaba en la Universidad de Cambridge. Con él, estudió la estructura del ADN, constatando los componentes escenciales de este ácido: cuatro bases orgáncias enlazadas por pares. Información escencial sobre los componentes del ADN ya había sido proporcionada por los biofísicos Rosalind Franklin y Maurice Wilkins, cuyo trabajo consistió en fotografiar la molécula del ADN mediante técnicas cristalográficas de rayos X.

Con esta información y animados por las técnicas de trabajo de Franklin y Wilkins, Watson y Crick discernieron la estructura helicoidal de una molécula de ADN. Esto permitió comprender cómo se transmite el material hereditario de unas generaciones a otras. Este descubrimiento innovador, considerado como uno de los principales avances de la historia de la biología y de la ciencia en general, cambió el rumbo de la bioquímica y dio paso a una nueva disciplina, la biología molecular.

Desde 1988 hasta 1992 dirigió el Proyecto Genoma Humano, en el que se ha cartografiado la secuencia completa del ADN humano, pero Watson lo abandonó por ser contrario a los intereses económicos de intentar patentar los genes, que él siempre consideró patrimonio de la humanidad.

Descubriendo el ADN – Parte I : Francis Crick

Descubriendo el ADN – Parte III : Maurice Wilkins

Alexander Fleming

Alexander Fleming (1881 – 1955) fue un científico británico. Su mayor trabajo fue descubrir una enzima antimicrobiana llamada lisozima. También fue el primero en observar los efectos antibióticos de la penicilina.

Fleming nació en Darvel, Escocia. Trabajó como médico microbiólogo en el hospital St. Mary de Londres hasta el comienzo de la Primera Guerra Mundial. Durante la guerra fue médico militar en los frentes de Francia. Quedó impresionado por la mortalidad de las heridas de metralla infectadas, así que al finalizar la guerra, regresó al St. Mary donde buscó intensamente un nuevo antiséptico para tratar la agonía de las heridas infectadas.

Los dos grandes descubrimientos de Fleming fueron accidenales, pero demuestran su gran capacidad de observación e intuición: Descubrió la lisozima después de que mucosidades, procedentes de un estornudo, cayesen sobre una placa de Petri en la que crecía un cultivo bacteriano. Unos días más tarde notó que las bacterias habían sido destruidas en el lugar donde se había depositado el fluido nasal.

El 22 de septiembre de 1928, al inspeccionar sus cultivos bacterianos antes de destruirlos notó que una colonia de hongo había crecido espontáneamente. Alrededor de ella, las colonias bacterianas eran transparentes, debido a una lisis bacteriana (la lisis significa la muerte de las bacterias). Este hongo fue más tarde reconocido como el Penicillium notatum. Fleming reconoció inmediatamente la trascendencia de su descubrimiento, pero sus contemporáneos lo subestimaron.

La síntesis de la penicilina era complicada, así que Fleming no pudo lograr purificar el medicamento solo. Los químicos Ernst Boris Chain y Howard Walter Florey desarrollaron en Inglaterra un método de purificación de la penicilina que permitió su síntesis y distribución comercial para el resto de la población. Para facilitar su difusión, Fleming nunca patentó su descubrimiento.

En 1945 Fleming, Chain y Florey recibieron el Premio Nobel de Medicina. Su descubrimiento de la penicilina significó un cambio drástico para la medicina moderna iniciando la llamada “Era de los antibióticos”. El aporte científico de Fleming es doble pues además de descubrir una molécula química (penicilina) también encontró una molécula enzimática (lisozima) con actividad antibiótica. Por esta razón Fleming puede ser considerado como el primero en descubrir una enzima antimicrobiana.

Alexander Fleming murió en Londres en 1955 de un ataque cardíaco. Fue enterrado como héroe nacional en la cripta de la catedral de San Pablo de Londres.

Albert Einstein

Albert Einstein (Nace en Ulm, Imperio alemán, 14 de marzo de 1879 – Fallece en Princeton, Estados Unidos, el 18 de abril de 1955) Físico mundialmente conocido por su Teoría de la relatividad (que incluyen sus teorías de la relatividad General y Especial).

El pequeño Albert fue un niño quieto y ensimismado. Tuvo un desarrollo intelectual lento. El propio Einstein atribuyó a esa lentitud el hecho de haber sido la única persona que elaborase una teoría como la de la relatividad:

«Un adulto normal no se inquieta por los problemas que plantean el espacio y el tiempo, pues considera que todo lo que hay que saber al respecto lo conoce ya desde su primera infancia. Yo, por el contrario, he tenido un desarrollo tan lento que no he empezado a plantearme preguntas sobre el espacio y el tiempo hasta que he sido mayor».

El trabajo de este innovador cambió la perspectiva del mundo gracias a su Teoría de la relatividad, que fue el punto de partida para el desarrollo de la física moderna. También se le atribuye la explicación teórica del Efecto fotoeléctrico, que posteriormente ayudó a la comprensión básica del universo e impulsó la Era espacial. Por este logro le otorgaron el Premio Nobel de Física en 1921.

Fue pacifista y defendía  las posturas humanistas. Einstein también creía que  todas las naciones tienen derechos iguales y nadie puede imponerse por la fuerza a otros.

Falleció a los 76 años debido a una hemorragia interna causada por un aneurisma. Rechazó la cirugía que lo pudo salvar diciendo:

«Quiero irme cuando quiero. Es de mal gusto prolongar artificialmente la vida. He hecho mi parte, es hora de irse. Yo lo haré con elegancia»

Autor del Post: Arturo Cuya Reyes